lunes, 16 de marzo de 2020

No veo la maldad en la gente.


Cuando entran nuevas personas en nuestra
vida es algo estupendo y genial,
comenzamos a conocerlas y parece que la cosa
pinta bien, aparentan ser buena gente, te agradan,
ríes con ellos, las consideras personas
especiales y te alegran la vida pero,
en muchas ocasiones, ya, con el paso
del tiempo vas notando que son gente
camuflada tras una máscara de falsedad,
hipocresía y maldad, cosa de la que
no te habías dado cuenta porque
eres de esas personas que
confían en la nobleza del ser humano.
Pero uuuffff, sacan su lado más negativo,
morboso, negro con falta de escrúpulos
y finalmente intentas evitarlas porque
al final resultan que son un asco,
que no vale la pena seguir con esa relación,
con ese vínculo que han creado y haces
todo lo posible para desenredarte
de ese tipo de tela de araña en la
que te ves envuelto.
Lo mejor en estos casos es huir,
alejarse de ellas, no tener ningún tipo
de contacto y seguir tu vida sin esa
negatividad que alteran tu psiqui,
tranquilidad y paz interior.
Las decepciones muy dolorosas
y cuando ya la pierdes, es muy difícil 
que la vuelvas a recuperar pero recuerda,
todo pasa, todo se supera y puedes
seguir adelante, alguna vez encontrarás
a personas que se asemejen a tu manera
de ser y te sentirás muy a gusto con ellas
porque, te aseguro que las hay.
Suerte

Juany







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