miércoles, 27 de septiembre de 2017

No seré la última coca-cola del desierto.




No seré la última coca-cola del desierto
pero a muchos he dejado con sed.
Tampoco hace falta ser sexi, exuberante,
tipo perfecto, un bombonazo para
dejar huella en la vida de alguien.
Hay gente que arrasa con su personalidad,
encanto, don de gentes, simpatía,
empatía y locura sana.
No todo el mundo tiene ese privilegio
y si eres de esas personas, ten por seguro
que no se olvidarán de ti así como así,
les costará y en cualquier situación
o momento de sus vidas te recordarán
como lo mejor que les has pasado.

Porque ya saben, lo bueno,
nunca se olvida. 










                      

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